El lector de la entrada
Guarda sus propios rostros, en su propia memoria. Si se daña, se pierde el registro de quién podía entrar.
Plataforma de control de acceso · Propiedad horizontal
Rostro, huella, tarjeta, visitantes, personal de seguridad y rondas: una pantalla, un historial y un responsable. Se acabó pedirle favores a tres personas para saber quién entró.
Sin compromiso · 20 minutos · Le decimos de una si podemos ayudarle o no
El punto de partida
La tecnología de acceso ya existe y es buena. El problema es que vive suelta: cada aparato hace lo suyo y ninguno le rinde cuentas a nadie.
Guarda sus propios rostros, en su propia memoria. Si se daña, se pierde el registro de quién podía entrar.
Los visitantes se anotan a mano. Nadie puede reconstruir después quién entró, a qué hora y a qué apartamento.
Graban por su cuenta. Cuando hace falta una imagen, toca pedirle a alguien que la busque.
Hacen rondas que nadie puede verificar, y cambian de turno sin dejar rastro de lo que pasó.
Y el día que alguien pregunta qué pasó, a usted le toca salir a pedir favores para armar una respuesta.
Qué le entrega Connexo
Rostro, huella, tarjeta, visitantes, personal de seguridad y rondas en la misma pantalla. Deja de administrar cuatro sistemas que no se hablan.
Sus residentes se registran con un link que usted pega en el grupo de WhatsApp del conjunto. Nadie baja a hacer fila a portería.
Cada acceso queda con nombre, hora y puerta, en un registro que nadie puede borrar. Ni su portero, ni nosotros.
Qué incluye el proyecto
Connexo no es una licencia que usted instala. Es el proyecto completo, con un solo interlocutor de principio a fin.
Los equipos
Los suministramos nosotros
La puesta en marcha
La hacemos nosotros
La obra
Con nuestro aliado instalador
Cómo se paga
Lo que no se cobra
Las licencias son suyas: se pagan una vez y quedan. Lo mensual es el mantenimiento, que mantiene el sistema al día y le da a quién llamar — acá, en su idioma y bajo su ley, no un formulario de soporte de otro continente.
Un interlocutor. Un contrato. Un responsable.
¿Cuánto costaría en su conjunto? Salimos del diagnóstico con el número exacto.
Día uno
El peor día de cualquier instalación biométrica es el del registro: cientos de personas bajando a portería, una por una, durante semanas. Es el momento en que el administrador queda en el centro de todas las quejas.
Con Connexo eso no pasa.
Le entregamos una lista de links, uno por residente.
Usted la pega en el grupo de WhatsApp del conjunto.
Cada persona abre el suyo, se toma una selfie y queda registrada.
Su portero sigue trabajando normal. Usted no recibe una sola queja.
El día que el consejo pregunta
La pregunta llega siempre: quién entró, cuándo, quién lo autorizó. Con un cuaderno y un lector suelto, contestar eso es pedir favores y cruzar los dedos.
Cada acceso queda registrado con nombre, hora, puerta y método. El registro es inmutable: ni el administrador ni nosotros podemos editarlo.
Usted define quién entra a dónde y en qué horario. Si cambia algo, queda constancia de quién lo cambió.
Los rostros quedan cifrados en el equipo dentro de su conjunto, no en nuestra nube. Cuando un residente se va, se borran de verdad.
Le mostramos el panel funcionando, con datos reales, en veinte minutos.
La pregunta incómoda
Se la hacemos nosotros antes de que la haga usted, porque es la objeción correcta y merece una respuesta exacta, no un eslogan.
Sigue funcionando
Espera a que vuelva
Nadie se queda por fuera de su casa por un corte de internet. Lo que usted pierde mientras tanto es la visibilidad, no el control de acceso.
Las preguntas de siempre
Es la plataforma que decide y registra quién entra a cada puerta de la copropiedad. Reúne los lectores biométricos, el registro de residentes y visitantes, los permisos por horario y el historial de accesos en un solo lugar, en vez de tener cada aparato funcionando por su cuenta.
Internet estable —para poder administrar y monitorear, no para que abran las puertas—, red cableada hasta cada punto de acceso, y espacio y energía para el equipo local. También recomendamos UPS, para que un corte de luz no tumbe la operación. Todo eso se revisa en el diagnóstico antes de cotizar.
Las puertas siguen abriendo para quien ya está registrado y cada acceso se sigue guardando en el equipo del conjunto: la decisión no depende de la nube. Lo que sí se detiene mientras no hay conexión es la administración — el monitoreo en tiempo real, el registro de residentes nuevos, la apertura remota y el panel, porque el inicio de sesión pasa por la nube. Cuando el internet vuelve, todo se sincroniza solo y no se pierde ningún registro. Por eso pedimos internet estable: no para que abran las puertas, sino para que usted pueda administrar y ver lo que pasa.
Los suministramos nosotros: terminales de cada acceso, el orquestador local, servidor y UPS, y los accesorios de puerta. La obra la ejecuta nuestro aliado instalador, coordinada por nosotros. Usted no cotiza referencias ni persigue contratistas: recibe el sistema montado y funcionando, con un solo interlocutor.
No. Los terminales nuevos van dentro del proyecto: nosotros los suministramos y los instalamos. Es la situación más común, y es justamente el punto — hoy tiene aparatos de marcas distintas que no se hablan entre sí, y termina con un solo sistema. En el diagnóstico revisamos qué tiene y cuánto cuesta el cambio.
Con un link que usted pega en el grupo de WhatsApp del conjunto. Cada residente lo abre desde su celular, se toma una selfie y queda registrado. No hay que bajar a portería ni hacer fila, que es lo que vuelve insoportable el arranque de cualquier sistema biométrico.
Una sola pantalla: quién entra, quién sale, abrir. La capacitación toma quince minutos. Si sabe usar WhatsApp, sabe usar esto. Y si hay rotación de personal, la persona nueva aprende el mismo día.
Sí, con las autorizaciones de tratamiento firmadas, y nosotros se las entregamos. Los rostros quedan cifrados en el equipo dentro de su conjunto y no viajan a nuestra nube. Cuando un residente se va, sus datos biométricos se borran del sistema y del lector, como exige la Ley 1581 de 2012.
A su apartamento no, porque la Ley 675 lo protege. A las zonas comunes sí. El sistema hace exactamente esa distinción y deja registrado quién autorizó el bloqueo y cuándo, que es lo que le van a pedir si alguien reclama.
Sí. Una administradora o una empresa de vigilancia puede ver y operar todos sus conjuntos desde un solo panel, con los datos de cada copropiedad separados entre sí. Fue construido multi-conjunto desde el primer día, no adaptado después.
No. La licencia de la plataforma se paga una sola vez y queda de la copropiedad, y lo mismo la licencia de cada lector: una por equipo, pago único. Usted no arrienda el software. Lo que sí es mensual es el mantenimiento y soporte, que es lo que mantiene el sistema actualizado y le da a quién llamar cuando algo pasa.
No damos precios sin ver el conjunto, y es a propósito: dos conjuntos con las mismas dos puertas pueden costar el doble uno del otro, según dónde estén esas puertas y cuánto cable haya que tender. Un número al azar o le sobra y paga de más, o le falta y aparecen sorpresas a mitad de la obra. La cotización tiene tres partes: el proyecto (equipos, obra y puesta en marcha) en pago único; las licencias —la de la plataforma y una por cada lector— también en pago único; y el mantenimiento mensual. Todo eso sale del diagnóstico, que es gratis y toma veinte minutos. Lo que sí le decimos de una: no cobramos por cada cámara que sume, ni por activar funciones, ni por actualizar el sistema.
Sin letra menuda
Preferimos que lo sepa acá y no después de firmar. Esto es lo que está funcionando en producción y esto es lo que viene.
Funcionando hoy
En construcción
Hoy hay un conjunto en operación. Si el suyo entra ahora, entra temprano: habla directo con quien construye el sistema y lo que pida entra en la lista.
El siguiente paso
Dos conjuntos con las mismas dos puertas pueden costar el doble uno del otro, según dónde estén esas puertas y cuánto cable haya que tender para llegar. Un número dicho por teléfono o le sobra y usted paga de más, o le falta y aparecen sorpresas a mitad de la obra.
Por eso primero miramos, y después cotizamos.
Qué miramos en veinte minutos
Con qué sale usted
Sin compromiso. Sin tarjeta. Y no lo llamamos cinco veces después.
Por videollamada o en su conjunto · Veinte minutos
¿Prefiere llamar? +57 300 748 0541